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Variaciones

Millones de letras escaparon esta madrugada del Diccionario Mayor de la Real Academia  Española.  Aunque no se sabe con certeza hacia dónde se fugaron; algunas fueron vistas trepando, desaforadas,  en los últimos párrafos de  “Final de juego”, un viejo cuento de Julio Cortázar. Otras, evidentemente acaloradas luego de tantos años de encierro, se bañaban esta mañana en la Fuente de las Nereidas.

Por la tarde,  más tranquilas, pero con firmes convicciones, se arremolinaron frente al Congreso de la Nación con una pancarta gigante que exigía: ¡LIBERTAD PARA TODAS LAS COMPAÑERAS!

Sabemos, extraoficialmente,  que se convocó, con carácter urgente,  a  la Comisión General de Pesadillas. Ellos, de seguro, implementarán acciones para que la rebelión no se extienda a otros diccionarios. Hay preocupación especial en el DPD (Diccionario Panhispánico de dudas). Se estima que de producirse  también allí una fuga, muchos ciudadanos de a pie quedarían literalmente desorientados.

 

Fotografía:  Héctor Sabarrós

Texto: Lili Peano

Preciso bucear

 

entre vocales.

 

Una ‘e’, la ‘o’, también una ‘i’

 

y la infaltable ‘a’.

 

Con cuerpo de herida reciente,

 

pienso en mis amigos todos.

 

Busco una ‘m’, otra ‘m’

 

y la secreta ‘r’.

 

Urgentemente

 

llenada con ausencia

 

renace una palabra:

 

memoria.

 

 

Pato Nazar (Puerto Madryn)

Fotografía:  Héctor Sabarrós

Rumor de sauces

 

que no lloran.

 

La música

 

vuela de silencio.

 

Un entono de verde

 

desgasta su límite de ausencia.

 

Por soledad casi callaba

 

de olvido

 

casi

 

moría.                                                     

 

Pato Nazar (Puerto Madryn)

Fotografía:  Héctor Sabarrós

Estoy solo en esta ciudad. Ya no quedan  casas donde llegar. Un poco orgulloso de esa soledad, un poco inquieto. Descubro de pronto que hay una alegría de encontrarse solo.

¿Qué haré con tus cartas?...   el amor es como una mano blanda que acompaña y caldea el corazón. El viejo hotel se agiganta en mis recuerdos: aún percibo  tu piel, envuelta en mi sed, la fugacidad de tu mirada. Pero ya no guardo ilusiones. Y llega la noche, como una ola; y yo demoro mi partida.

Invoco secretamente a Quignard: “Con cada amor, cambiamos de pasado. Así es el pasado”.

 

Texto: Lili Peano

El día calla

 

de tanto escaño vacío.

 

Tendido en hojas blandas

 

un rostro que nadie ve.

 

La pena no parte todavía.

 

Por viñas de tu sombra,

 

mi palabra fuga de morir.

 

 

Pato Nazar (Puerto Madryn)

Lililana Peano es poeta y psicóloga. Dirige talleres de reflexión y poesía.

Actualmente, en la ciudad de Puerto Madryn.

Pato Nazar es artista plástico y poeta. Integra la comunidad artística que tiene como escenario el Mar Argentino y como coro el canto de las ballenas franco austral, también en Madryn.

 

 

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