
Templos
Texto: Silvina Sosa
Fotografías: Nacho Cirio
Dijo Albert Camus que si el mundo fuera claro, el arte no existiría. Y enseñó Le Corbusier que la arquitectura es arte en su sentido más elevado, es orden matemático, es teoría pura, armonía completa, gracias a la exacta proporción de todas las relaciones.
Los templos religiosos, de cualquier credo, son obras arquitectónicas magníficas. Fueron, en sus orígenes, los mejores edificios de la región. Todos están repletos de obras de menor envergadura, pero que cargan con tanto o más significado que la que las contiene. Las mayores expresiones de algunos estilos, como el románico y el gótico,son templos religiosos. Su diseño dependía del destino que se le confería y de su estatus eclesiástico y social.
A pesar de las diferencias que podemos encontrar entre las múltiples creencias, para todos lo que tienen fe son lugares para la oración y la reflexión; para el descanso; lugares para la reunión y la enseñanza. En algunos casos, para celebraciones.
Templos, iglesias, mezquitas, catedrales, capillas. Nacho, amante de la arquitectura, en cada uno de sus viajes, los visita para retratar tanto a los más imponentes como a los más pequeños. Paradójicamente, mientras el objeto de todos es ser un lugar de recibimiento y contención, muchas veces los encuentra cerrados o debe pagar para ingresar en ellos. En el interior de estas edificaciones, convergen la pintura, la escultura, la filosofía y la ostentación con la arquitectura.
Nacho Cirio busca, a través de su lente, las huellas del diseñador, la razón de su escala, la intención de cada pieza y el significado para quienes encuentran allí dentro la claridad que el mundo les esconde.
















