
Otras Arquitecturas de Buenos Aires
Fotografías y Texto: Hector Mario Sabarros Souto
Otras arquitecturas de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires
Sin pretender encasillar en un criterio falsamente geográfico lo mejor y más típico de la arquitectura de Buenos Aires ni hacer de esto un principio de ensayo fotográfico, intentaré demostrar que en algunas zonas porteñas, que guardan un fuerte eclecticismo estilístico, como son los barrios de San Nicolás, Balvanera y Monserrat, se hallan varias e importantes representaciones arquitectónicas que bien podrían ser consideradas dentro de las más características obras de nuestra ciudad.
Con el objetivo de avalar fotográficamente dicha apreciación, presento una serie, no del todo extendida por razones de espacio, de esa arquitectura.
Para conformar dicha muestra, efectué una especial exposición de aquellos edificios que mantienen sus líneas originales y evité aquellos que han sufrido trasformaciones sin que en ellas se haya observado cuidado alguno para preservar el estilo primigenio. Las razones de tal práctica destructiva pueden ser varias y no es este el lugar para desarrollar el tema, pero solo agrego que, por este ejercicio nefasto de descontrol en lo que a las edificaciones respecta, es que, paulatinamente, vemos desaparecer magníficas construcciones y en su lugar erguirse otras que son ejemplo de vulgaridad funcional y, las más de las veces, de pésima calidad.
Volviendo al tema que pretendo documentar, señalo que en los barrios mencionados es posible apreciar algunos de los edificios más influenciados por el Art Nouveau (entre muchos otros, El Palacio Barolo, la Galería Güemes), que fueron construidos entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX. También, en varios de ellos advertimos un influjo importante del Art Decó (Edifico Cavanagh) y del neoclasicismo (Congreso, Casa Rosada, Catedral Metropolitana, Banco de la Nación Argentina).
Asimismo, las cúpulas porteñas, de enorme belleza y variadas improntas estilísticas, fueron especial foco de mi atención, y decidí confrontarlas con la diversidad de estilos de ventanas y balcones de la ciudad.
El conjunto de las tomas pretende afirmar, como ya dije antes, la presencia de varios íconos de la arquitectura de Buenos Aires en barrios emblemáticos de nuestra ciudad. Y, además, señalar los rasgos de estas verdaderas joyas edilicias que, tomando los ímpetus del diseño imperante en el Viejo Mundo de la época, los lucen en la actualidad con un carácter netamente rioplatense.


























