
Gaviotas
Fotografías:
Nacho Cirio
Texto:
Silvina Sosa
Más allá,
sacudido
por bocas y por alas,
cormoranes,
gaviotas y piqueros,
el océano vuela,
las abruptas
rocas golpeadas por el mar se mueven
palpitantes de pájaros,
se desborda la luz, el crecimiento,
atraviesa los mares hacia el norte
el vuelo de la vida.
Pablo Neruda
Viña del Mar huele a vida. Las aves, los lobos, la sal, los peces le dan un perfume irresistible.
Amanecer escuchando el canto de los animales, el aleteo de los pájaros y el barrido de las olas podría
ser, para mí, una definición de felicidad.
Sus gaviotas, que son mucho más grandes que las que podemos ver en la Argentina, sobrevuelan
la costa durante todo el día. Se acercan con confianza a los barquitos pesqueros, acompañan a los
corredores y a los bañistas, y, de vez en cuando, posan para alguna fotografía. Cuando cae el sol sobre el mar y viste de naranja los cerros, se unen a bandadas para irse quién sabe adónde.
Nacho las espera, las provoca para que se acerquen un poco más. Conversa con ellas a través de
su lente y logra estas fotos que reflejan serenidad y gozo, de ellas y de él.
En vuelo




